Tenerife

Dejamos atrás la isla de Lanzarote y partimos hacia Tenerife. En el camino a la nueva isla, hacemos escala en Gran Canaria y los reencuentros con familiares nos llenan de ilusión, el tiempo de espera al siguiente barco se nos hace corto para trasmitir todo lo que estamos viviendo. Con las energías renovadas gracias a los abrazos, subimos al Armas y comenzamos el nuevo viaje, aprovechamos para trabajar en los talleres creativos, ver el atardecer, compartir sonrisas y como no, para divertirnos. Como suele pasar con las cosas que no se planean, el salón del Armas se convirtió en una pista de baile, gran oportunidad para comenzar esta aventura de la mejor manera.
En el día 16 de ru7a nos encaminamos con mucha ilusión a uno de los lugares más impresionantes del archipiélago, el Parque Nacional del Teide. A los pies de este majestuoso estratovolcán realizamos una ruta por los imponentes Roques de García observando los diferentes materiales geológicos que un día se formaron por las erupciones que dan forma a esta maravillosa isla. Visitamos también otros lugares interesantes como La Laguna o las playas de La Tejita o El Médano, donde además cantamos, reímos y nos emocionamos de nuevo escuchamos las mágicas melodías de Luis Quintana, Ari Jimenez y Jesús Garriga en unas improvisadas y apasionadas canciones callejeras.
El municipio nos brindó la oportunidad de volver a la infancia, diferentes encuentros con niños de Granadilla de Abona dio pie a juegos, risas y anécdotas que siempre quedarán en nuestro recuerdo. Después de toda la diversión, no hay mejor manera para agradecerlo, que ayudando a decorar la fachada de una guardería con colores y dibujos. También tuvimos la oportunidad de conocer y compartir paseos y ejercicios por la playa con un grupo de personas mayores del municipio. Personas encantadoras, llenas de saber, de recuerdos. Nos brindaron su tiempo y sus ganas de compartir esta experiencia con nosotros. ¡Sin duda, los más agradecidos acabamos siendo nosotros!
Junto a nosotros viajó en esta isla Joanes que nos informó entre otras cosas sobre el modelo educativo que ha recibido dentro de el Grupo Cooperativo Mondragón, y que nos sirvió para plantearnos diferentes puntos de vista en este aspecto y valorar que muchas veces con cosas pequeñas y con poco presupuesto se pueden realizar proyectos grandes y avanzar únicamente con motivación y buenas ideas.
Como broche de oro a esta isla y formando un punto de inflexión en la mitad de esta aventura, Juan Serantes compartió su forma de ver y sentir la libertad, reflexiones que convierten a este proyecto en algo más que un simple viaje, reflexiones que nos hace replantearnos nuestra forma de ver la vida.
Se despide de Tenerife una gran familia, que derrocha a su paso las ganas de continuar y de vivir al máximo esta experiencia. El Hierro, ¡allá vamos!

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