Es curioso como el tiempo, tan tangible como el peso o la altura, se amolda a las situaciones, a las personas, a las expectativas, a los sueños… pues su forma depende de todo ello. Tiene el poder de hacer que, en ocasiones, las horas parezcan días o, incluso, los días parezcan horas.
En Ru7a, el tiempo constituye una pieza clave, a veces, difícil con el que poder lidiar y convivir. Se ha convertido en un amigo en muchas ocasiones, y en un total villano en otras, haciendo que seamos esclavos de su marcha irremediable, siempre atándonos por nuestras muñecas a modo de reloj.
Ya en el ecuador del viaje, muchas de nuestras energías se apuran en intentar frenar los minutos, las horas, los días, las semanas… El viaje avanza y solo nos queda vivir el aquí y el ahora, disfrutando de cada momento único e irrepetible. El tiempo y Ru7a van de la mano y solo con este post encuentro la manera de hacer este momento eterno.
Tiempo
