Tierra adentro

Amaneció por vez primera la expedición en la isla de Fuerteventura, y nos dispusimos a disfrutar de su cara interior. Betancuria era nuestro destino. Tras abandonar el mar, dejándolo a la espalda, encaramos largas rectas para terminar llegando al Parque Rural.
Una vez en nuestro destino, acompañados por técnicos de medio ambiente del Cabildo, tomamos el valle de Acebudre. Fue un placer recorrer senderos que se encontraban tan limpios que apenas fue necesaria nuestra colaboración. Durante la caminata, además de conocer especies endémicas, como la Cuernua o la Turabilla canaria, pusimos en funcionamiento una actividad autogestionada, esta vez idea del explorador Ricardo. Caminamos en diferentes parejas con el fin de no sólo conocer nuevos rincones de las islas, sino también conocernos entre nosotros.
Al regresar de la actividad matinal, y con nuevos grupos, visitamos el Hiperdino para realizar nuestra segunda compra. La experiencia es un grado, y se notó. Los desayunos, comidas y cenas de los próximos días prometen mucho.
La tarde transcurrió acompañados del grupo folclórico Dunas de Corralejo gracias al cual pudimos acercarnos al Juego del palo y a diversos bailes típicos, artes tradicionales que se transmiten de generación en generación.
Tras visitar la Fuerteventura interior, mañana nos mojamos.

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