Y con las montañas rojas, las dunas negras y el cielo aún de un azul brillante a nuestras espaldas, nos alejábamos de la bella Timanfaya, la tierra de las montañas de fuego. Último día en Lanzarote, una isla llena de hermosas tradiciones, como pudimos comprobar esta mañana, tras la realización de diversos talleres en el Museo del Campesino. Aprendimos a hacer mojo, probamos papas arrugadas y queso, cantamos polcas, pintamos con tinte de la cochinilla, amasamos gofio… Un día lleno de despedidas, en el que comenzamos a prepararnos para la aventura de mañana.
Tradición y cultura
