Última vez que nos levantamos en medio de un bosque de pinos, despedimos a la vía láctea, la última noche bajo el manto de estrellas en El Riachuelo, municipio de El Paso. Fue una noche ventosa, las puertas de las cabañas se abrían y cerraban. Los susurros nocturnos entre los árboles, ese aire caliente, nos acompañó hasta la madrugada. Tal vez no descubrimos al asesino en el Cluedo la noche pasada durante la actividad nocturna. Pero pasamos una hora de intriga y suspense caminando a oscuras, apretando las manos, pendientes del próximo susto y buscando la siguiente pista.
Miriam nos despertó ya con el primer reto. Pequeños pedazos de papel con unas palabras, teníamos que buscar la otra mitad de nuestra cita. Una frase que nos hizo pensar como muchas veces en días pasados.
Como enanos en medio del bosque, recogimos nuestras mochilas, limpiamos las casetas, fregamos suelos, cocina y baños. Superamos el reto de cargar la guagua con toda la compra y las mochilas cargadas ya con seis islas de recuerdos.
En Santa Cruz de la Palma tuvimos un rato de tiempo libre hasta que saliera el ARMAS. Algunos escogieron la opción de ver las casas del casco viejo, paleta colores adornadas con balcones típicos, explosión de flores y plantas. Otros visitaron la iglesia, Raico fue invitado por el párroco a leer algunas palabras en la misa, Santa Cruz de la Palma va a recordarlo sin duda. Otros hicieron posible lo imposible y encontraron cuerdas para la guitarra un Domingo. Preguntando a los mayores que bebían su café en la calle, a los niños que jugaban, hasta llegar a la casa de Oscar, un hombre que hace guitarras, timples y otras genialidades.
Con la misma velocidad que nos alejamos de la Palma los días pasan, volando sobre las aguas como los peces que tantas veces nos han acompañado. Teníamos un sentimiento de alegría desbordada, ver la última isla, mezclado con un sentimiento de tristeza en el corazón porque ya estamos de camino a la última isla. Después de una escala en Tenerife los piratas ruteros cogen el barco rumbo a la conquista de un paraíso indescriptible y misterioso en medio del Atlántico, La Gomera.
