Hoy nos despedimos de la Isla Bonita con mucha tristeza, así que tuvimos que dejar el gran pueblo de Garafía. Desayunamos por última vez en su campo de fútbol mientras amanecía, preparamos los bocatas de una forma exprés y tras esto realizamos nuestra típica cadena de maletas para introducirlas todas en la Global en tiempo récord.
Después de un tradicional recorrido de curvas por las carreteras de La Palma, llegamos a la Cumbrecita, en la Caldera de Taburiente, donde disfrutamos de la compañía de los reporteros de Radio Televisión Canaria y de nuestro almuerzo junto a un hermoso paisaje de montañas y pinos. Momento lleno de sensaciones, en el que la paz se apoderaba de cada uno de nuestros cuerpos.
Acudimos al Hiperdino de Los Llanos de Aridane para realizar la compra para la isla de El Hierro, nuestra siguiente parada, todo un reto ya que estaremos siete días en dicho lugar, si bien es cierto la organización del grupo en general ha mejorado mucho en ese aspecto, para alegría de todos.
Tras la compra, fuimos al Puerto Nao para gozar de un satisfactorio tiempo libre, durante el cual pudimos bañarnos en su playa de abundantes olas, y cenar comida caliente, así que nos libramos de cocinar, aunque nos sentimos ligeramente raros.
Por primera vez en la expedición disfrutamos de un concierto, concretamente en El Paso. En este caso se trataba de cantautores españoles cuyas canciones nos envolvían en un ambiente acogedor y de reflexión.
Y que mejor forma de acabar un día y de despedirse de una isla tan espectacular que con una observación de nuestro querido cielo estrellado palmero. Gracias a un astrónomo todos pudimos descubrirlo a fondo en el Parque Nacional, así que el sabor de boca que nos llevamos ha sido realmente mágico e inolvidable.
