Una inmensa suerte

Hoy dejamos Tenerife, pero en breves abrazaremos -por primera vez para muchos- El Hierro. Cada vez que montamos en barco se juntan todo tipo de emociones, pero sobre todo expectación. Se trata de un espacio de reflexión donde disponemos, por unas horas, de un tiempo individual. 
Las despedidas siempre son difíciles, pero nosotros tenemos una inmensa suerte: la despedida de una isla implica la presentación de una nueva y sus aventuras. 

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